Un nuevo año toca a las puertas del invierno en la cueva de Bodegas Belote. ¡Es Navidad! Los últimos casi 365 días se han pasado en un suspiro. Son momentos de reflexión y de mirar hacia delante. De saber dónde estamos y cuáles son los siguientes pasos.

Seguro que también os pasa cuando pensáis en la celeridad del tiempo, cuando nos detenemos a valorar lo que hemos hecho o lo que hemos dejado de hacer. Nosotros estamos satisfechos. La familia de Bodegas Belote se ha incrementado. ¡Y eso es una gran satisfacción! Cada día nuestros vinos llegan a diferentes ciudades y países. Los vinos de cueva son una realidad. Nos sentimos parte de un todo, una bodega más en el panorama enológico mundial que lucha por la viticultura y la vida en los pueblos. La recuperación de las viñas y de las variedades que en otro tiempo fueron protagonistas.

Como ya os hemos contado en alguna ocasión, hace un tiempo tuvimos la visión de la recuperación del viñedo (a principios del siglo XX había 1.000 hectáreas en el pueblo) y las cuevas en Roales de Campos. Para ello lanzamos un proyecto de crowfunding o micromecenazgo llamado Un vino para toda la vida. Es como un sistema de acciones donde cada participante forma parte de Bodegas Belote a partir de su aportación. Y no solo eso, ¡recibe una botella de magnum cada año durante una década en su casa!

Estamos muy orgullosos  de cómo el viñedo se ha recuperado en 2018 después de un año catastrófico como fue el ciclo precedente. La resistencia de la naturaleza, el fervor por salir adelante. Cultivamos las viñas en función de tipo de suelo y la microbiología. Esto último lo aprendimos de Biome Makers (¡imprescindible!). Aplicamos prácticas biodinámicas y respetuosas con el medio. Es nuestra forma de entendernos con la tierra. El respeto.

¿QUÉ VINOS HEMOS CREADO EN 2018?

Recibimos la pasada vendimia con entusiasmo. Algunas novedades en la bodega y pusimos a funcionar el ingenio a partir de la tradición, el qué más que el cómo. La uva Prieto Picudo la vivificamos en depósitos de hormigón con maceraciones largas y posteriormente trasegamos el vino a barricas de 225 y 500 litros. ¡Estas últimas son una innovación en la bodega! También hemos apostado por las tinajas de barro y las damajuanas (aunque en el pueblo se sigan llamando garrafones) para buscar la expresión óptima de la Prieto Picudo. Hicimos tinto y rosado a partir de Prieto Picudo, y un blanco de Albarín vivificado en tinajas de barro y fermentado con los hollejos y el raspón. ¡Es un orange wine!

Acabamos de lanzar al mercado la marca Caverno. Es una línea de vinos sin intervención de ningún tipo. Los elaboramos en tinajas de barro durante la cosecha 2017. Y ahora hemos considerado que es el momento apropiado para que vean la luz fuera de la cueva.

Seguimos aprendiendo cada día de la cueva y los vinos, de las personas de Roales de Campos que aportan su sabiduría a las elaboraciones de Prieto Picudo. ¡Ah! y vamos a ampliar la cueva bajo el Belote… os lo contaremos muy pronto.

Os esperamos en la cueva. ¿Hacemos enoturismo en Tierra de Campos?

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